“Lej Lejá” …. Un recorrido personal

Este aňo se cumplen 70 aňos de la creación del Estado de Israel y yo cumplo 23 años de la concreción de mi sueňo de vivir en esta tierra. No puedo dejar de preguntarme: ¿qué me trajo a esta bendita tierra??

Revisando me descubro leyendo nuevamente al texto de Bereshit (Génesis)

1 dijo Adon-i a Abram: «Vete de tu pais, de tu lugar natal y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.  2» Y te haré un pueblo grande, te bendeciré y engrandecere tu nombre y se bendición. 3 bendeciré a los que te bendigan y al que te maldiga, maldeciré; ¡y serán bendecidas por tu causa todas las familias de la tierra!» Genesis 12
No recuerdo cuando escuche este pasuk por primera vez en mi vida, si sé que desde entonces “lej leja” resuena en mis oidos y también en mi corazón.

” Vete de tu pais, de tu lugar natal y de la casa de tu padre.” Tengo que confesar que yo tuve una gran ventaja con respecto a Abraham, el Estado de Israel, yo tenía una tierra a la que ir, “mi tierra” y que también era “mi pais”. Yo sentia que esa tierra era la tierra de mis padres, de mis antecesores. Crecí con un Estado de Israel ya creado. Yo no estaba enojado con mis orígenes sudamericanos. Solo sabía que tenía una misión que cumplir en la vida.

Si seguimos leyendo el texto bíblico, veremos que enseguida se encuentra la realización de Abram, un versículo que hasta el día de hoy me conmueve:

“4 Encaminose pues Abram, tal como le dijo Adon-i”

Abram parte hacia esa tierra lejana, desconocida, distinta, a vivir el mandato divino.

Junto con mi familia decidimos también escuchar la voz de D’os que nos invitaba a vivir en la tierra prometida.

Israel era para mi un ideal, un destino, el lugar a donde debiamos llegar.

A Israel lo sentía, lo vivía, pero al mismo tiempo me preguntaba cual sería mi misión. El poema escrito por un poeta y filosofo argentino, no judio, que luego de su primera visita a Israel en 1967 escribió conmovido un poema que mantiene su vigencia en cada palabra hasta el dia de hoy y que me sirvió) y me sirve) de inspiración:

ISRAEL 1969 por Jorge Luis Borges

Temí que en Israel acecharía

con dulzura insidiosa

la nostalgia que las diásporas seculares

acumularon como un triste tesoro

en las ciudades del infiel, en las juderías,

en los ocasos de la estepa, en los sueños,

la nostalgia de aquellos que te anhelaron,

Jerusalén, junto a las aguas de Babilonia,

¿Qué otra cosa eras, Israel, sino esa nostalgia,

sino esa voluntad de salvar,

entre las inconstantes formas del tiempo,

tu viejo libro mágico, tus liturgias,

tu soledad con Dios?

No así. La más antigua de las naciones

es también la más joven.

No has tentado a los nombres con jardines,

con el oro y su tedio

sino con el rigor, tierra última.

Israel les ha dicho sin palabras:

olvidarás quién eres.

Olvidarás al otro que dejaste.

Olvidarás quién fuiste en las tierras

que te dieron sus tardes y sus mañanas

y a las que no darás tu nostalgia.

Olvidarás la lengua de tus padres y aprenderás la lengua del Paraíso.

Serás un israelí, serás un soldado.

Edificarás la patria con ciénagas: la levantarás con desiertos.

Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca.

Una sola cosa te prometemos:

tu puesto en la batalla.

Las últimas frases reflejan parte de mis sueños acerca de Israel.

“la lengua del Paraíso” – una lengua antigua que es al mismo tiempo nueva, la lengua del paraiso, dice Borges y yo agrego la lengua del pueblo de Israel, que se renueva con la experiencia de un Estado en desarrollo. Una lengua que debemos revivir cada día y que nos acerca máas uno al otro.

” Edificarás la patria…” – ayer fue con cienagas hoy debemos continuar construyendola con mas ciudades, hospitales, universidades, escuelas…

Es cierto, en Israel trabajamos uno junto al otro, hermanos de más de cien diásporas, que vinieron a reunirse aqui, cuyos rostros no conocí y que ahora son parte indivisible de mi ser.

Una sola promesa hecha hace casi 40 aňos o quizas hecha pr D’os mismo hace miles de anios, ” tu puesto en la batalla”, sí, esa es la misión. Mantenernos firmes en la batalla por el crecimiento, la supervivencia, el desarrollo del Estado de Israel.

El puesto en una batalla, que no tiene porque estar asociada solamente a guerras. Yo lo asumo como parte de mi misión, para asegurar la continuidad de nuestro pueblo judío.

Hoy quiero invitarte, hermano mío, a tí que quizás hablas otro idioma, hermano cuyo rostro nunca he visto, a que te unas a Nosotros para continuar construyendo juntos nuestra Medinat Israel, brazo con brazo, codo con codo, corazón con corazón.

“Lej Leja” ven a compartir el futuro de nuestro pueblo, el recorrido comienza cuando tú lo decidas.

Rabino Mauricio Balter

Director Ejecutivo Masorti Olami y MERCAZ Olami